Dos de los destinos turísticos más populares en China son las grandes ciudades de Pekín y Shanghái. Pekín es, como ya sabes, la capital de China, una ciudad llena de historia y cultura con una vida que podemos rastrear hasta 3000 años atrás. Con algunos de los lugares más icónicos del país, como la Ciudad Prohibida, la Plaza de Tiananmén, la Gran Muralla y el Templo del Cielo, Pekín está llena de cosas que ver y que hacer. Pero, si crees que Pekín está abarrotada de gente, Shanghái lo está aún más. Siendo más grande que Pekín, Shanghái tiene un ambiente bastante diferente al de la capital que la convierte en un destino muy popular. Situada en la costa, esta ciudad de aspecto futurista es el corazón financiero del país y cuenta con el famoso Bund con sus edificios de la era colonial que contrastan con los rascacielos y la moderna Torre de la Perla Oriental.

Descubre más:
Autobús de Pekín a Shanghái
Vuelos de Pekín a Shanghái
De Pekín a Shanghái en tren

Opciones para viajar de Pekín a Shanghái

Opciones para viajar de Pekín a Shanghái

Aunque las separan más de 1100 kilómetros (más de 700 millas), la ruta de Pekín a Shanghái está bastante transitada y es posible llegar de una ciudad a la otra en un tiempo récord, dependiendo del medio de transporte que elijas. Hay varias opciones disponibles, y la elección final seguramente tendrá que ver con lo que estés dispuesto a gastar. Puedes ir por carretera, pero no recomendamos alquilar un coche ni hacer el trayecto en autobús porque el viaje te llevará entre 13 y 18 horas. Habiendo buenas opciones de tren y de avión para hacer esta ruta, es mucho mejor poder estar sentado y tranquilo durante el viaje y que otro se encargue de llevarte.

Autobús de Pekín a Shanghái

Por si te interesa esta opción, vamos a contarte qué posibilidades hay para viajar en autobús en caso de que tengas un presupuesto muy ajustado. Los autobuses son la forma más barata que existe para ir de Pekín a Shanghái, pero no es muy aconsejable si no te gusta estar encerrado en un lugar con poco espacio. Los autobuses son coches cama, lo que significa que disponen de camas para que te puedas tumbar y estirar un poco las piernas, pero no tienen mucha altura y no resulta del todo cómodo estar sentado. Al menos, el autobús hace una parada cada pocas horas para que puedas bajar y estirarte, pero eso añade tiempo al viaje, que puede llegar a alargarse hasta las 18 horas.

Vuelos de Pekín a Shanghái

Vuelos de Pekín a Shanghái
Terminal 3 en el Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital, el segundo más transitado del mundo. © maoyunping / Shutterstock.com

La forma más rápida para ir de Pekín a Shanghái es el avión. El tiempo de vuelo es de algo más de dos horas, aunque a eso le tienes que añadir el tiempo de espera en el aeropuerto. Al sumar esas esperas, te darás cuenta de que ir en avión supone casi el mismo tiempo que los trenes bala.

También se debe tener en cuenta el coste. Normalmente, un vuelo de Pekín a Shanghái será la forma más cara de hacer el trayecto entre ambas ciudades, y puede haber grandes diferencias entre los precios de las distintas aerolíneas así que, si eliges volar, asegúrate de buscar bien. También tienes que fijarte en el aeropuerto de salida y de llegada de cada aerolínea, ya que tanto Pekín como Shanghái cuentan con dos aeropuertos. Desde Pekín, la mayoría de las aerolíneas operan desde el Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital y llegan al Aeropuerto Hongqiao de Shanghái, pero China Eastern Airlines, por ejemplo, llega al Aeropuerto Pu Dong en Shanghái. Otras aerolíneas con vuelos de Pekín a Shanghái son Hainan Airlines, China Southern Airlines, Shanghai Airlines y Air China. De todas estas, Air China suele ser la más cara, pero, como siempre, intenta reservar tus billetes con antelación para conseguir los mejores precios.

De Pekín a Shanghái en tren

De Pekín a Shanghái en tren
Tren cama de categoría D esperando a salir hacia Shanghái desde la estación de trenes sur de Pekín. © A. Aleksandravicius / Shutterstock.com

Muchos viajeros afirman que la manera más atractiva y gratificante de viajar de Pekín a Shanghái es el tren. Si estás pensando en hacer el viaje en tren, lo primero que deberás tener en cuenta es que no solo hay un tren que cubra esta ruta y que hay tres tipos de trenes diferentes con un total de unas 40 salidas diarias. Aun así, estos trenes son muy populares, así que no se te ocurra dejar la compra del billete para el último momento. La mayoría de los servicios se pueden reservar con una antelación máxima de 28 días, así que no tienes demasiado tiempo para elegir qué billetes comprar. Si sabes cuándo quieres viajar, es aconsejable comprar el ticket el día en que se pone a la venta. Si dejas pasar unos días, quizá te quedes sin sitio.

Como hemos comentado, hay tres tipos de trenes diferentes que van de Pekín a Shanghái: el tren bala de alta velocidad de categoría G, el tren cama nocturno exprés de categoría D y el tren cama clásico de categoría T. Como puedes imaginar, el más barato de los tres es el tren clásico porque, además, es la opción más lenta y, para muchos turistas, es el menos apetecible. Pero si quieres ahorrar dinero, el tren de categoría T no tiene nada de malo, excepto que la duración del viaje puede ser de entre 12 y 19,5 horas. El asiento más barato es un «asiento duro», pero piénsalo bien antes de comprar el billete porque vas a pasar mucho tiempo ahí sentado. Los asientos blandos, así como las camas de primer y segundo nivel, también deberían estar disponibles en los trenes de categoría T.

Si no te importa gastar más, echa un vistazo a los trenes de categoría D. Este tren llega a alcanzar velocidades de hasta 250 km/hora (156 millas/hora), pero, aun así, el viaje puede durar unas 11 horas así que es buena idea elegir un billete con cama para poder dormir toda la noche. Si quieres ahorrar, también puedes elegir asientos en segunda clase.

Tren de alta velocidad de categoría G.
Tren de alta velocidad de categoría G. © humphery / Shutterstock.com

Por último, te presentamos la forma más emocionante de viajar en tren de Pekín a Shanghái: el tren bala. Estos trenes de categoría G tienen asientos Business, de primera y de segunda clase y no cuentan con camas por que el viaje dura entre 4,5 y 6 horas. Estos trenes llegan a alcanzar velocidades de entre 300 y 350 km/hora (187 – 219 millas/hora) y, además, son cómodos. El principal inconveniente de los trenes bala es el precio, sobre todo en comparación con los trenes clásicos o el autobús, y, si además optas por viajar en clase business o en primera clase, puede que termines pagando lo mismo que cuesta un vuelo de Pekín a Shanghái. Dicho esto, si tienes la oportunidad de viajar en uno de estos trenes, recomendamos hacerlo para vivir la experiencia.

Nuestra opción favorita para viajar de Pekín a Shanghái es el tren, sobre todo los trenes de alta velocidad de categoría G. Recuerda comprar tu billete con la mayor antelación posible (máximo 28 días) porque los trenes se suelen llenar en poco tiempo.